Según algunas fuentes, la película más bella de Berlín este año, "Hasta siempre, hijo mío" es la película más grande del director chino Wang Xiaoshuai hasta la fecha. Mayor en términos de ambición, presupuesto y escala.
Es una gran película en la que cubre grandes extensiones de espacio y tiempo, desde la década de 1980 hasta el presente, y del norte al sur de China, dijo Wang a Variety. Y al igual que su compañero autor Jia Zhangke, quien el año pasado presentó su propia crónica de varias décadas en "La ceniza es el blanco más puro", Wang tuvo que reconstruir escenarios y ubicaciones. "China está cambiando tan rápido que es realmente difícil encontrar las cosas viejas que requería mi película".
En aquella película que vimos, La ceniza es el blanco más puro, de un tono triste, vimos cómo dos personas pierden el control de sus vidas en ese mismo país de cambios que retratan los directores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario